El Gobierno justificó la existencia de retenes para acotar espacios al crimen organizado
Nacionales
- 2011-03-24
Para evitar agresiones de soldados o marinos en los puestos de revisión, el Gobierno federal diseñó un protocolo que intenta homologar la forma de atender a los ciudadanos y explicar a los conductores qué hacer cuando se cruzan con un retén.
El documento "Protocolos de puestos de control y revisión" establece que la secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública, así como la Procuraduría General de la República, están obligadas a instalar señalamientos claros y distinguibles que alerten a la población sobre esos filtros de seguridad.
Esas dependencias están facultadas para emprender acciones preventivas en materia de seguridad, "con estricto apego a derecho y con absoluto respeto a los derechos humanos de los conductores", se indica.
"La señalización de los puestos de control de revisión deberá ser de tal manera que sea visible durante el día y de noche. Se sugieren anuncios elaborados de polimetilmetacrilato en dimensiones de 100 centímetros de alto por 120 centímetros de largo.
"Se sugiere colocar señalamientos en ambos extremos del camino a 500, 200, 150 y 100 metros del puesto de control o revisión. Para los ubicados en la entrada y zona de revisión, los letreros se sugieren de 100 centímetros de alto por 200 centímetros de largo", establece el documento, cuya copia posee Grupo REFORMA.
Las leyendas, se advierte, deberán incluir los teléfonos para la atención de ciudadanos.
Para el Gobierno federal, los puestos de control militar o policial son necesarios para acotar espacios al crimen organizado en el trasiego de drogas, armas, contrabando o migrantes.
"La instalación de puestos de control y revisión vehicular constituye una de las acciones principales mediante las cuales las fuerzas federales acotan la presencia de las organizaciones criminales y dificultan su operación", se justifica.
El texto indica que se sensibiliza a las fuerzas federales sobre el riesgo de abusos de autoridad y uso excesivo de la fuerza, es decir, de daños a la sociedad civil y su responsabilidad como autoridad.
Manos al volante
De acuerdo con el protocolo de los puestos de revisión vehicular, los ciudadanos deben estar atentos a la señalización que ordene disminuir la velocidad.
"El enemigo común que representa el crimen organizado tiene que ser combatido de manera frontal. Por ello, el Gobierno federal solicita la colaboración de la sociedad.
"Si su traslado es por la noche, deberá también apagar la luz exterior y encender la luz interior de su auto. En caso de existir varios vehículos esperando revisión, respetar su lugar en la línea", remarca el protocolo.
Según el programa, los ciudadanos deben hacer alto total donde se les indique, colocar las manos sobre el volante y esperar instrucciones.
Luego, descender de la unidad, al igual que sus ocupantes, en el momento que se les requiera.
"Por cuestiones de seguridad, cuando se le indique, el conductor deberá descender de la unidad y abrir la cajuela de su auto, guantera, puertas, equipaje y otras partes del mismo, verificando sus pertenencias", agrega.
En el documento no se explica qué debe hacer el militar en caso que el ciudadano desobedezca.