SALTILLO: Aviones de EU inician labores de sofocación en Coahuila
Los incendios, que desde hace un mes afectan Coahuila, han devastado una superficie de 180 mil hectáreas, y se teme que lleguen a las 200 mil
Nacionales
- 2011-04-18
Los incendios forestales en el norte de Coahuila continúan arrasando zonas serranas, donde ya están operando los dos aviones Hércules C-130, equipados con un moderno sistema de extinción, enviados por el comando norte del ejército de Estados Unidos.
Los incendios, que desde hace un mes y dos días afectan los municipios de Acuña, Múzquiz y Ocampo, han devastado una superficie de 180 mil hectáreas, y se teme que lleguen a las 200 mil hectáreas. La situación fue calificada de crítica a grave por el gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Édgar Piñón Ruiz.
El funcionario aseguró que las dos aeronaves enviadas por el comando sur del ejército estadounidense, con capacidad de descargar 13 mil litros por viaje, arrojaron 78 mil litros de agua y químicos retardantes sobre la zona de fuego en la Sierra del Infante, al norte del municipio de Múzquiz.
“La efectividad que tienen es muy importante, ya han hecho media docena de descargas, tres cada uno”, detalló Piñón Ruiz al indicar que los aviones se abastecen de agua en Del Río, Texas, a 120 kilómetros del incendio de El Bonito, municipio de Acuña, donde se iniciaron los siniestros el 16 de marzo en una tormenta eléctrica.
Las principales emergencias están en las zonas de El Bonito, El Cedrito, Cuatralbo, Flores, La Escondida, Los Caballos y El Pacheco.
Según el funcionario, los dos aviones, no muy grandes, pueden maniobrar y sobrevolar los valles para lanzar el químico y detener el avance de las llamas. “Es un producto de alta calidad, con características de refrigerante, retardante y de extractos naturales que no daña el ecosistema”.
Piñón Ruiz agradeció el apoyo de Estados Unidos, a pesar de que ese país tiene serios problemas de incendios, en estados como el de Texas, donde se han quemado inmuebles.
El secretario del Medio Ambiente (Semac), Juan Francisco Martínez Ávalos, explicó que la lucha contra el fuego se ha complicado debido a que los vientos son fuertes y cambian constantemente, lo que obstaculiza la labor de los brigadistas que suman cerca de un millar.
La lucha por controlar las llamas es apoyada desde el aire además por un Jumbo Boeing 747 y varios helicópteros que tienen capacidad de 3 mil litros por descarga.