CD.DE MÉXICO: Senado minimiza fallas en la nueva sede de Reforma
Escaleras sin pasamanos, aire acondicionado deficiente, pocos baños, salas de espera insuficientes y filtración de agua son algunas de las fallas en la sede del Senado
Nacionales
- 2011-04-21
La nueva sede del Senado de la República que costó más de 2 mil 500 millones de pesos y que ha reportado fallas que van desde el aplazamiento para su entrega total, escaleras sin pasamanos, fallas en el aire acondicionado, insuficiencia de baños y salas de espera dentro de las oficinas de los legisladores, hasta la filtración de agua en el salón de pleno de sesiones, fue construida por la empresa GAMI del Grupo INDI, y supervisada por Systec del grupo Primavera Project Planner.
Las empresas GAMI y Systec fueron contratadas por el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras), encargado en su momento del Fideicomiso para la construcción y equipamiento de la nueva sede del Senado de la República, y ellas son responsables de pagar daños, defectos de obra e incluso el pago de rentas de inmuebles, debido a la falta de una obra no terminada.
Sin embargo, hasta el momento el Senado no las ha llamado a cuentas , bajo el argumento de que sólo cuando que se entregue formalmente la obra podrán hacer estimados de multas o de reparaciones.
En la página de Internet de Systec, cuyo socio fundador es Jorge Díaz Padilla Guerrero, se muestra como una noticia principal el contrato otorgado por Banobras para supervisar los trabajos que desempeñe la empresa GAMI en la nueva sede del Senado.
En tanto, Grupo INDI, de origen nacional, tiene de representante a Manuel Muñoz Cano y obtuvo el contrato por la construcción y equipamiento.
Hasta el momento, la obra no se ha entregado al 100% y se pueden ver a trabajadores en casi todos los pisos y todas las áreas, interiores y exteriores, sin que exista una fecha segura para su conclusión.
Los senadores de la República propusieron multas de 50 millones de pesos en contra de las empresas, y aunque pueden ser millonarias el contrato otorgado fue de dos mil 563 millones de pesos.
En el camino de promesas y cancelaciones de entrega y funcionamiento de la nueva sede, los senadores, a través de Banobras, han penalizado a la constructora con 10 retenciones económicas por el atraso de la obra, lo que sumó 14 millones de pesos, de los cuales se devolvieron 10 millones una vez que la empresa entregó los trabajos acordados.
En la primera semana que la obra operó de manera parcial, senadores del PRI, PAN y PT coincidieron en que el edificio es “poco funcional”.
El senador priísta Francisco Labastida lamentó que el despacho del arquitecto Javier Muñoz no haya preguntado a los legisladores cuáles eran sus necesidades, y diseñara salas de espera adentro de los cubículos de los senadores, con hasta seis espacios para secretarias y sólo uno para asesores.
Respecto a la inundación en el salón de plenos, a consecuencia de las lluvias del fin de semana pasado, pidió fincar responsabilidades legales a la empresa responsable.
El coordinador del PT, Ricardo Monreal, pedirá una auditoría a las obras. Y el senador del PAN Felipe González urge a que se transparente el fideicomiso de Banobras.
El priísta Fernando Castro Trenti, presidente del Fideicomiso para la construcción de la sede, justificó que fueron los senadores de la 58 y 59 Legislaturas quienes avalaron el proyecto y las licitaciones, y que actualmente sólo les correspondió saldar los costos. Además, calificó los desperfectos como “menores” y aseguró que sólo se mojó una pequeña parte de la alfombra