SABINAS COAHUILA: Desoyen advertencia de mineros sobre olor a gas
Anuncian cierre de la mina, tras detectar una serie de irregularidades
Nacionales
- 2011-05-05
Juan Alberto Sifuentes Ávila lo advirtió hace unos días: el pozo de carbón donde trabajaba desde febrero “olía mucho a gas”. Sus temores se cumplieron: la mina explotó cuando él estaba adentro. Ahora, su esposa Rosalinda Madrigal lleva más de 48 horas esperando que le digan si Juan aún vive.
El martes pasado, este pozo explotó y dejó atrapados a 14 mineros. Un adolescente de 15 años resultó herido y perdió el brazo derecho. Hasta ahora, sólo se han rescatado cinco cuerpos.
Rosalinda y familiares de los mineros que aún están atrapados aseguran que el “pocito”, como se le conoce en esta zona a las pequeñas explotaciones de carbón, funcionaba desde hace más de tres meses, y no desde hace 18 días, como dicen las autoridades federales.
Héctor Jiménez Coronado, coordinador de la Alianza Minera Nacional (AMN), expuso que la agrupación fue informada hace unos días de que un trabajador ya había resultado intoxicado al inhalar gas metano en ese pozo.
Por la noche, los familiares reclamaron al secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, quien se encuentra en el lugar del accidente.
“Ellos (los mineros) se estuvieron quejando de que había gas en el lugar. Fueron carne de cañón”, gritó Yesenia Robledo, hermana de Rogelio Robledo, de 30 años, quien aún está atrapado. “¿Por qué nadie de la empresa nos ha venido a dar la cara?”, reclamó.
Para calmar los ánimos, el funcionario dispuso se conformara una comisión de cinco familiares para que descendieran e inspeccionaran el fundo. Así, recuperaron un poco de la tranquilidad perdida. Insistieron en que las maniobras de rescate son lentas.
Las demandas de los deudos las escuchó también el delegado de la Procuraduría General de la República, José Rolando Gómez Aispuro, quien aseguró a los familiares que ya se abrió una averiguación previa por el presunto delito de homicidio culposo.
“Sabemos quién explotaba el pozo y quién era el concesionario”, dijo. Sin embargo, se negó a proporcionar los nombres porque “está en proceso la investigación”. Aunque, afirmó que ya declararon los propietarios del lugar.
Por la mañana, Lozano Alarcón dijo que el propietario del terreno, que abarca 270 hectáreas, es Melchor González Vélez. Más tarde se dio a conocer que la concesión para explotar el carbón del lugar por 50 años se otorgó el 3 de noviembre de 2005 a Luis González Gaza y a la minera El Sabino.
Aseguró que se “va a clausurar en forma inmediata” las 270 hectáreas que tienen los dos titulares de la concesión. “Seremos implacables. No habrá impunidad”, subrayó.
El funcionario federal dijo que “no se necesita saber mucho para ver que están actuando en la irregularidad y la ilegalidad”. Además, señaló que se violó la Norma Oficial Mexicana NOM-032, que regula la minería en el país.
Apuntó que en la zona carbonífera de Coahuila operan unos 150 pocitos sin medidas de seguridad para los trabajadores. Dijo que la intención de la autoridad es “acabar con los pocitos”, sin embargo, reconoció que no tienen toda la capacidad para hacerlo, porque “abren de un día para otro. Cierran y se van… La opción de los pocitos es irregular”.
El carbón que se extrae de los pocitos que funcionan en Coahuila es vendido a la empresa Promotora de Desarrollo Minero (Prodemi), la cual, a su vez, vende este mineral a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Los familiares también reclamaron que los mineros no estaban afiliados al Seguro Social, entre ellos el adolescente de 15 años que perdió el brazo derecho. El titular del Trabajo dijo que sólo siete de los 15 mineros víctimas de la explosión estaban afiliados al IMSS, y ante los reclamos de los deudos se comprometió: “Todos tendrán la atención (médica) necesaria y también la pensión correspondiente”.
El delegado del IMSS, José Luis Dávila Flores, señaló que la empresa afilió a los mineros el 25 de marzo. Los familiares informaron que trabajaban antes de esa fecha. “De comprobarse que los mineros trabajan en el lugar antes de ser afiliados, la empresa incurrió en una irregularidad”, explicó.
Se retrasa rescate de cuerpos
Debido a las altas concentraciones de gas, las labores de rescate se complicaron durante la madrugada del miércoles, después de que sólo se pudo rescatar cinco cuerpos. Cerca de 50 brigadistas, en diversos turnos, tratan de interconectar el pozo 1 con el 3, donde sucedió el estallido.
Rescatistas, funcionarios y los familiares tienen pocas esperanzas de encontrar con vida a los nueve mineros.
Los cuerpos de los cinco obreros que se recuperaron la noche del martes fueron velados ayer. Cuatro de ellos eran de Sabinas y uno de Minas de Barroterán, municipio de Múzquiz.
Aunque impera el pesimismo en el lugar del accidente, aún hay familiares que no pierden la fe.
“Todos sabemos que no hay posibilidades (de hallarlos con vida), pero como familia nos aferramos. Tenemos que mantener la esperanza hasta el último momento”, manifiesta Norma Patricia García González. quien espera tener noticias de su esposo Víctor Hugo Silva Santos.