Ciudades como Matamoros, localizada en la frontera con Estados Unidos, reportó pérdidas en turismo en las pasadas vacaciones de Semana Santa
Nacionales
- 2011-05-09
La violencia y secuestro de pasajeros en autobuses foráneos, que atrajeron la atención internacional hacia el municipio costero de San Fernando, al norte de Tamaulipas, afectaron de manera negativa otros de los municipios aledaños y que ahora se quejan de una fuerte caída en su actividad económica.
Ciudades como Matamoros, localizada en la frontera con Estados Unidos, reportó pérdidas en turismo en las pasadas vacaciones de Semana Santa, principalmente en los sectores hotelero y gastronómico, aunque en Reynosa, también fronteriza, sus autoridades negaron problemas económicos.
El alcalde de Matamoros, Alfonso Sánchez Garza, reconoció que durante la Semana Santa, pese a que se tuvo una importante afluencia de turistas nacionales y extranjeros, no se cumplió con la expectativa que se tenía.
El funcionario dijo que la violencia que el año pasado se recrudeció en el municipio de Matamoros y la crisis e inseguridad por la que pasa San Fernando, tras la localización de decenas de cadáveres en fosas clandestinas, “frenó la llegada de mayor turismo, generalmente procedente del interior país a esta región del Golfo de México. Pero hablar de números no se podría porque hasta hoy no se tienen datos de los efectos que ha causado la inseguridad en el sector económico”.
Sánchez Garza indicó que a pesar de ello, el municipio trabaja en varios renglones para reactivar la economía, por lo que proyectan encuentros deportivos y culturales a realizarse durante todo el año en Playa Bagdad.
También, detalló, se prevé el pronto arribo de capital para instalar en la zona una cadena de empresas comerciales, así como la instalación de industrias que abrirán nuevas fuentes de empleo para la ciudad.
“Seguimos adelante”
El alcalde de Reynosa, Everardo Villarreal Salinas, consideró que la violencia en San Fernando no afectó a su municipio y dijo que las noticias han sobredimensionado el problema de la inseguridad. “No niego que hay dificultades, porque es innegable que el flagelo de la inseguridad es un problema general de todo el país, y por qué no, del mundo. Pero es indudable que Reynosa y su gente sigue trabajando, sigue produciendo y sigue adelante”.