Carlos Pascual dice adiós a sus colaboradores

El nuevo reto, dijo, es al frente de una oficina en el Departamento de Estado

Nacionales

- 2011-05-13


El embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, se despidió ayer de su equipo de trabajo en la sede diplomática y partirá este domingo hacia Washigton.

En un coctel privado el embajador, según testimonio de algunos asistentes, dijo sentirse triste por dejar México, país por el que expresó su profunda amistad y su admiración a su gente, a su cultura y gastronomía.

En la sede de la embajada estadounidense en el Paseo de la Reforma de esta capital, durante un coctel de despedida organizado por su equipo de trabajo, Pascual se dirigió por última vez a sus colaboradores, amigos, empresarios, integrantes del cuerpo diplomático acreditado en el país y les dijo que ahora enfrentará un nuevo reto al frente de una oficina en la Departamento de Estado de EU.

En un breve mensaje, el diplomático les recordó que en este momento las relaciones entre ambos países deben centrarse más en las coincidencias, “en lo que nos une”, y más no en lo que nos separa”, aseguraron asistentes.

De acuerdo con algunos de los asistentes, en el coctel estuvieron representes funcionarios del gobierno federal, principalmente de las áreas de seguridad nacional, procuración de justicia e inteligencia, como la procuradora general de la República, Marisela Morales, y personal de Centro de Investigación y Seguridad Nacional, además de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Emotivo

“Fue un discurso muy emotivo, donde el embajador Pascuales hizo un breve recuento de lo que más le gusta de México que es la amabilidad de su gente, por la cultura a través de sus muralistas, y dijo que su comida favorita fue una quesadilla que comió en un pueblito de Oaxaca”, dijo uno de los asistentes a la reunión de despedida.

Comentaron que el discurso del embajador fue tan emotivo que provocó que algunos de sus colaboradores derramaran lágrimas.

La Cámara de Comercio México-EU, le entregó a Pascual un reconocimiento por su trabajo durante un año y medio al frente de la misión diplomática estadounidense en nuestro país. El secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, Juan Miguel Alcántara dijo que el diplomático “no ocultó su tristeza por dejar el país y que dijo tienen un proyecto de futuro que es retador”.

El pasado 19 de marzo, Carlos Pascual renunció como embajador de Estados Unidos en México “para evitar asuntos planteados por el presidente Calderón” que podrían distraer la atención sobre los temas importantes de la relación bilateral.

Su renuncia ocurrió luego de que el presidente Felipe Calderón, durante una entrevista con EL UNIVERSAL mostró su molestia por las críticas de Pascual, vertidas en un cable revelado por WikiLeaks en las que refería una falta de coordinación entre las agencias mexicanas encargadas del combate al crimen organizado.

Calderón dijo que “la ignorancia [de Pascual] se traduce en una distorsión de lo que ocurre en México, y genera una afectación y una molestia en nuestro propio equipo”

En marzo, durante una visita oficial a Washington Calderón reiteró sus críticas al trabajo de Carlos Pascual, y aseguró que sería difícil seguir trabajando con el diplomático ante la pérdida de confianza por sus declaraciones en WikiLeaks. Su dimisión fue aceptada por el presidente Barack Obama, pero ha permanecido en el país para organizar la transición de su sustituto.

John Feeley, el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, se hará cargo de la sede diplomática mientras el gobierno estadounidense envía a un nuevo embajador.

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