#AsuntosPúblicos: VIOLENCIA DELICTIVA REAL, NO RUMORES

+ Por Eduardo Coronel Chiu / Diario AZ Xalapa

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2017-11-27

El desbordamiento de la violencia delictiva y el desamparo de la población ante la incapacidad del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares para garantizar la seguridad pública y estado de derecho, es una realidad comprobable en hechos y datos oficiales.

Este fin de semana, Veracruz vivió una de sus jornadas más sangrientas; se le cuentan al menos 26 homicidios; el reguero de cadáveres incluye las ejecuciones del alcalde de Ixhuatlán de Madero, Víctor Manuel Espinoza Tolentino, su esposa y tres personas más, masacre perpetrada en un paraje del municipio de Banderilla, del que el gobierno de Yunes sacó una inverosímil historia para distraer sin resolver, en la que responsabiliza a una supuesta banda de ex funcionarios “roba láminas, despensas y cobijas” del Gobierno del Estado. Además de varios cadáveres flotando en ríos, ejecutados en Coatzacoalcos, Córdoba Pánuco, Martínez de la Torre y cuerpos desmembrados en Poza Rica.

Es evidente que el gobierno de Yunes está rebasado por el grave problema de inseguridad, y que su promesa de que iba a reducir los delitos en tan solo seis meses era solo un spot de campaña para engatuzar votantes ingenuos y capitalizar el descontento con el anterior gobierno.

Pero Yunes resultó peor en materia de seguridad. No obstante el apoyo permanente de las fuerzas federales –Marina, Ejército y Policía militar, Gendarmería y PGR–, el gobierno de Yunes no sólo no contuvo los índices delictivos, sino que aumentaron significativamente en 2017.

Cifras oficiales

Con base en los datos abiertos sobre víctimas de delitos del fuero común que pueden consultarse en la página de internet del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se demuestra el notable incremento de los índices delictivos durante el gobierno de Yunes. Compárese las cifras del periodo de la actual administración enero-octubre 2017 con la del año previo para determinar tan sólo en la selección de los delitos de alto impacto, homicidio doloso –que incluye ejecuciones–, secuestro y extorsiones, que todos se elevaron notablemente.

Homicidio doloso:

En el periodo citado bajo la responsabilidad de Yunes se reportan 1,728 víctimas de homicidios cometidos con plena intencionalidad, superior en 504 víctimas al mismo periodo el año previo, lo que representa un incremento de 41.17%
Secuestro:

El número de víctimas de secuestros se elevó a 163 (el año previo fue de 113), es decir, subió 44.24%.
Extorsión: Se dispara el número de víctimas de 129 hasta 393 este año, un incremento de 204%.

Estrategia fracasada

La imparable violencia delictiva en Veracruz no es un tema de percepción, sino de hechos. Tampoco son versiones periodísticas de aquellos que “no tienen convenio”, como dice el gobernador Yunes. Es también poco creíble que la ola delictiva se delimite a un combate entre malos, en el que las personas de bien no tienen de que preocuparse, como proclama otra de las vertientes de las excusas del Gobierno del Estado –criminalizar a las víctimas– para eludir su responsabilidad de proteger a la población.

Mucho menos son rumores, como declara irresponsablemente el junior Yunes Márquez, quien se sueña como heredero al puesto de su padre. Si a aquel le quedó grande el puesto, con todo y que presumía de ser un experto en seguridad, objetivamente, sería un absurdo pensar en que un neófito en la materia como es el actual alcalde de Boca del Río, con muy limitada experiencia político-administrativa, tendría algo que hacer contra la imparable delincuencia que aterra al estado.

A un año de gestión, la política de seguridad Pública de Yunes es un fracaso. No ha depurado ni mejorado a los cuerpos policiacos del estado y no se le ve alguna estrategia; las videocámaras para vigilancia que quiere comprar, son más negocio y recurso de espionaje que instrumentos inhibitorios del delito. Para el segundo y último año no se espera que mejore la seguridad; la débil contención a la delincuencia, si la hay, es por el apoyo federal, así que como Yunes anda preferentemente en campaña política, aun es tiempo de que se le releve. No es tarde para designar un comisionado federal de seguridad pública. Así Yunes dispondría de más tiempo para impulsar la candidatura en el PAN para su hijo; y que a Veracruz lo cuiden profesionales sin ambiciones políticas personales y familiares.

El candidato Meade ya se coció

Luego de las filtraciones a medios desde el alto nivel del Gobierno Federal y el PRI, anoche todo mundo daba a José Antonio Meade Kuribreña como el ungido para candidato a Presidente de la República. El concierto apuntaba que Meade prepara su renuncia como secretario de Hacienda (su relevo sería el director de Pemex, José Antonio González Anaya, de Coatzacoalcos, pero más de Salinas). Que Miguel Osorio Chong ya dijo que no será candidato, además que hoy por la mañana el presidente Enrique Peña Nieto dará un mensaje para que no se despisten.

El Gobierno Federal y el PRI se reacomodan hacia la contienda electoral, mientras los otros jugadores avanzan sus movimientos, como el trío del Frente –PAN-PRD-MC– pero aun no definen, salvo Morena que no tiene incógnita. Habrá una nueva situación política nacional con repercusiones en los escenarios para el estado.

De confirmarse la candidatura de Meade –como todo indica–, en Veracruz sube de inmediato la proyección del senador Pepe Yunes, miembro cercano del grupo político del perfilado candidato del PRI a la Presidencia de la República.

TEMAS RELACIONADOS:

|