No ha habido sorpresas en la resolución de las candidaturas a la Presidencia de la República, tampoco en los agrupamientos de los partidos políticos, todos eran escenarios visibles y muy probables.
La denominación de precandidatos y precampañas, previstas en la legislación electoral para el caso de que exista competencia dentro de procesos internos de selección, de hecho, quedó anulada, pese a que pudieran registrarse aspirantes de relleno, sólo para permitir al verdadero candidato, en este periodo, antes del proselitismo al exterior, utilizar en su favor los tiempos de publicidad oficial.
Finalmente los que estarán en la boleta del 1 de julio de 2018 serán José Antonio Meade Kuribreña, candidato del PRI y a partir de ayer, también del PVEM –está por agregarse el Panal. Ricardo Anaya Cortés, de la coalición PAN-PRD-MC, pasado el breve jaloneo del fin de semana con Miguel Mancera, a quien el PRD hizo a un lado al convenir con el PAN el reparto de posiciones. Menos sorpresa es la candidatura del partido Morena, muy guadalupano hoy se registrará Andrés Manuel López Obrador. Faltan los independientes, casi seguro que alcanzará las firmas requeridas el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, y quizá la ex panista y ex primera dama Margarita Zavala Gómez del Campo.
Al arranque
Al inicio de esta etapa, antes de que comiencen las campañas de marketing y comunicación, de que se intensifique la difusión de mensajes positivos y la guerra de lodo contra los adversarios, las encuestas de preferencias electorales se distribuyen en tercios; a la punta –sin duda–, en todas, se reconoce la ventaja clara hasta hoy de Andrés Manuel López Obrador y Morena; será la tercera vez que va adelante; en las dos previas candidaturas se quedó en el camino; en 2006, medio punto detrás de Felipe Calderón, del PAN y en 2012, 6 puntos debajo de Enrique Peña Nieto, del PRI.
En el segundo lugar, a una distancia de 8 o 9 puntos de AMLO, se ha colocado a Ricardo Anaya, candidato del PAN y el Frente con PRD-MC; aunque éste tiene en su contra la división que provocó tanto en el PAN como en el PRD al imponer su candidatura. En el tercer lugar, varios puntos atrás, José Antonio Meade, como es sabido, no era el mejor rankeado de los posibles del PRI, aunque se menciona como parte de la estrategia de selección que crecería atrayendo votantes del PAN además de anti López Obrador y no priistas.
Los candidatos independientes andan demasiado lejos, ninguno con más de 5%. Ya se verá cómo se manejan las estrategias de campaña, quién sube, quién baja y cómo se disputan el mercado de votos. La competencia a fondo apenas viene.
Anaya y su inverosímil discurso
Tendrá problemas de credibilidad en su discurso el candidato de la coalición PAN-PRD-MC, Ricardo Anaya. El frente que lo postulará candidato a la Presidencia de la República evidentemente no fue ciudadano, su designación responde a un pacto de élites partidistas, él controla al PAN y negoció posiciones con los grupos dominantes del PRD –Dante Delgado y MC es sólo decorativo, pero también un partido político–; no hubo tampoco método democrático de selección de candidato, por peso electoral se impuso el PAN y su regla dedocrática, como la de cualquier partido político dominado por su oligarquía, Tampoco le queda el proyecto de “cambio o desmantelamiento de régimen”, referido a las estructuras que dice proceden del PRI, pero que mantuvieron los gobiernos del PAN, de los que procede, además de que en el actual participó colaboracionista –incluso en el pacto por México– hasta que rompió con el PRI por intereses electorales, no de ideología ni proyecto.
Pero más falsa se escucha su perorata de “autocrítica”, en su acto de registro como candidato del Frente se deslindó de los gobiernos panistas que ejercieron el Poder Ejecutivo federal; A Vicente Fox (2000-2006) le recrimina tolerar el Pemex Gate y dejar intacto el sistema corporativo y clientelar, misma critica que hace a la presidencia de Felipe Calderón (2006-2012), agregando que “quedó intacto el pacto de impunidad”. Se le entregó a Elba Esther Gordillo el control de la educación básica… nombrando a su yerno subsecretario y hasta menciona la estrategia equivocada contra el narcotráfico que disparó la violencia. Y ahí estaban los gobernadores del PAN, entre ellos, su aliado Miguel Ángel Yunes Linares, quien dicen tragó gordo, se encogió –trágame tierra–, cuando la asistencia abucheaba las imágenes del líder de Pemex, Carlos Romero Deschamps, y la maestra Elba Esther Gordillo, no fuera a recordarse que en la camada de los señalados de corruptos encajaba su trayectoria política: de la mano de Elba Esther Gordillo, Yunes trepa al panismo, al gobierno de Fox como secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad y subsecretario de Seguridad, y con Calderón, en las concesiones y pacto de impunidad, Yunes Linares, gracias a Elba Esther Gordillo fue designado director general del ISSSTE.
Y qué decir de la vacilada demagógica de proponer que el Estado esté obligado a proporcionar una renta universal básica para todos, suficiente para la alimentación, sin precisar de dónde se obtendrían los ingresos fiscales.
Los senadores
Siempre sí le entró Ricardo Ahued, pese a que le dieron la candidatura en segunda fórmula; la primera es para Rocío Nahle, actual diputada federal por Coatzacoalcos y coordinadora del grupo legislativo, realmente la posición que le interesa a López Obrador es la casi segura. Tendría que ganar Morena la votación total al Senado para que entraran las dos fórmulas, si quedan en segundo lugar sólo entraría Nahle, como primera minoría.
Por el PRD, que iría en alianza con el PAN, se anotó ayer Yazmín Copete (por eso se le pone al gobernador Yunes no de copete sino de Tapete Zapot), el otro de la formula se dice será Julen Rementería.
Mientras que el PRI, a unos días de abrir el registro, no tiene a la vista candidatos ganadores, los grupos de interés parecen estar jugando a ganar las candidaturas pero perder la elección. Anilú Ingram, Elizabeth Morales y Juan Carlos Molina, los nombres que se manejan, garantizan una derrota segura. No se ve que aprenda el PRI de Veracruz. Tiene cartas para tercer lugar.
Para gobernador del estado
Ya está listo el principito heredero Miguel Ángel Yunes Márquez por el PAN-PRD, metido con terquedad que podría causar un descalabro (¿sumará Dante Delgado con el MC otra ignominia?). Por Morena es claro que irá Cuitláhuac García, un mal candidato repetidor.
El PRI está por destapar al candidato, seguro es Yunes: ¿Pepe o Héctor?