Lecturas de lo ocurrido ayer en el Congreso

Arturo Reyes Isidoro

Prosa Aprisa

2016-12-28

Interesante. Ahora, ayer se tuvo ya el primer asomo significativo del cambio en la legislatura del Estado, el primer signo de verdadera democracia, de la independencia del Poder Legislativo respecto del Poder Ejecutivo, de su autonomía para conducirse sin ningún sometimiento ni servilismo al gobernador, como sucedió vergonzosamente en el pasado inmediato con los priistas ante Javier Duarte de Ochoa.
Ofrece varias lecturas lo ocurrido.
El gobernador Miguel Ángel Yunes Linares ha hecho varias declaraciones en el sentido de que será respetuoso del Poder Legislativo y que no se entrometerá en sus decisiones. La primera prueba, ayer, la pasó.
La responsabilidad de sacar adelante sus iniciativas en el Congreso local será de los diputados de su partido, si es que tienen la capacidad y la habilidad política para hacerlo. Desde que entró en funciones a principios de noviembre, el quehacer de esta legislatura, la LXIV, había transcurrido sin sobresaltos.
La Junta de Coordinación Política, su liderazgo encarnado en el joven diputado Sergio Hernández, tropezó ayer. Le faltó cabildeo acaso producto de su poca experiencia ante un opositor que ya tiene tablas como Amado Cruz Malpica, de Morena, que inició la desbandada en la sesión que terminó por reventarla y quien ya fue diputado federal del PRD en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, de la que fue integrante de la Comisión Permanente.
La responsabilidad de Sergio es mayor. No sólo tiene que dar el ancho para el cargo que hoy ostenta y sacar adelante las iniciativas del gobernador de su partido, sino también tiene que demostrar que el dirigente estatal del PAN, José de Jesús Mancha Alarcón, a cuyo grupo y corriente pertenece, no se equivocó al designarlo. La presión es también porque adentro del panismo estatal hay otras corrientes que mantienen una guerra de guerrillas para buscar hacerse del control del partido, sobre todo ahora que ya tienen encima el proceso electoral municipal.
Por el lado de Morena, se confirmó que es el verdadero partido de oposición, el que hará la diferencia y que será factor fundamental en el contrapeso deseable, necesario y obligado en el Congreso ante el Poder Ejecutivo, esto es, ante el gobernador Yunes. Ayer ni siquiera dejó terminar la aprobación de la orden del día cuando se inconformó tanto porque dijo que no les habían entregado a tiempo la Gaceta Legislativa como porque se habían incluido dictámenes sin las firmas de los integrantes de las comisiones que debían haberlos conocido.
Aunque la presidenta de la mesa directiva Mariely Manterola quiso componer la situación sometiendo a votación que se quitara de la orden del día la aprobación de los dictámenes polémicos, cuando levantó la vista ya los habían dejado solos los diputados de Morena, del PRI y del llamado grupo mixto Juntos por Veracruz, que en realidad también son priistas (cuando pedía a la diputada secretaria de la mesa directiva, Regina Vázquez Saud, que iniciara el conteo para verificar si había quorum, al voltear a verla ¡ya se había esfumado también sin hacer ruido!). De 47 diputados que había, se salieron 25
Se evidenció también que terminó la luna de miel entre los legisladores panistas con los priistas cuando atrás de los morenos salieron los tricolores, a los que se agregaron los mixtos, dejando solos a los panistas y perredistas que, sin embargo, juntos no hacen mayoría. Hasta días antes se hablaba adentro que estaba firme el maridaje panistas-priistas y que incluso los albiazules le estaban pasando de humo varios casos a su gobernador.
El incidente legislativo sirvió también para confirmar la relación de los priistas con los “rebeldes” del grupo Juntos por Veracruz (PRI, AVE, PVEM y Panal), en realidad una minibancada que quiere jugarle al grupo bisagra y vender caro su amor e inclinarse hacia donde soplen vientos favorables.
Pero en este galimatías legislativo que hubo ayer, sorprendió que el presidente de la Comisión de Hacienda del Estado, Sergio Rodríguez Cortés, haya declarado también que el Congreso no es la oficialía de partes del Poder Ejecutivo, sorpresivo porque él es del PRD, compadre y aliado de la corriente que encabeza el ahora Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán, lo que hablaría de que toma en serio la autonomía del Poder Legislativo.
Más allá del escándalo mediático, lo importante y preocupante es que a tres días de que termine el año no está aprobado el Presupuesto de Egresos 2017 ni la Ley de Ingresos, y, de acuerdo al diputado Rodríguez Cortés, la Secretaria de Finanzas y Planeación, Clementina Guerrero, no ha entregado información sobre las medidas para reducir el gasto corriente de la administración estatal y para despedir a trabajadores, por lo que se corre el riesgo de que de entrada, para iniciar el año, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares sólo disponga para atender lo verdaderamente urgente e indispensable, que de por sí no hay recursos.
¿Cuál es el mar de fondo?
De Morena ya se tenía la seguridad de que sería verdaderamente oposición pero ¿qué llevó al divorcio de panistas y priistas? Parece ser que hay mar de fondo de por medio.
El mes pasado, fuentes de la Legislatura que afirman tener toda la información del caso me comentaron que el último día en funciones de la anterior legislatura, aun cuando se decía que no había recursos, extrañamente de la Secretaría de Finanzas se depositaron 140 millones de pesos en la caja de la Legislatura, cuando ya no había motivo.
Me han corregido la cifra. Me dicen que en realidad fueron sólo 75 millones de pesos y que sirvieron para apoyar con un pago extraordinario a los diputados salientes, entre quienes se repartieron 50 millones, y los 25 restantes fueron para los coordinadores de las bancadas así como para los miembros de la Comisión Permanente.
Ese dinero habría entrado y salido de la cuenta de la Tesorería del Congreso, cuyo titular entonces era el contador Serafín Hernández Sagaón, operación que le habría valido que en agradecimiento por las atenciones a su padre Juan Nicolás Callejas Arroyo, entonces presidente de la Junta de Coordinación Política, su hijo Juan Nicolás Callejas Roldán, ahora líder la bancada priista, haya negociado para que lo dejaran como Director de Recursos Humanos de la Nueva legislatura, donde ahora sigue cobrando.
El movimiento de esos 75 millones de pesos no habría pasado inadvertido para los nuevos diputados panistas quienes, según mi fuente, no le informaron de ello a su jefe político el gobernador Yunes Linares. ¿Alguien nos dará una explicación, pues finalmente se trató de dinero producto de nuestros impuestos? ¿Cuánto le tocó a cada uno de los diputados que recién se fueron?
De Serafín, según la fuente, anda muy preocupado porque esos 75 millones están contando del presupuesto de este año y ahora no dan los números para cumplir con los compromisos de pagos, prestaciones y aguinaldos de este mes, lo que le plantearon al gobernador el lunes, lo que desató un pleito interno en el Congreso que pudo haber tenido repercusión en el rompimiento de los priistas y su salida de la sesión.
Por lo pronto hoy a todos feliz Día de los Inocentes.