Porqué hay que ir a votar

Arturo Reyes Isidoro

Prosa Aprisa

2015-03-26

Como ya no hay suficiente dinero para comprar votos como en elecciones anteriores, por eso desde el poder prefirieron, porque les salió más barato, comprar a toda la oposición que estuviera fuerte o representara un riesgo para los candidatos del PRI, para que no participara, además de que están alentando sobre todo a la oposición de izquierda a que participe para que fragmente el voto en perjuicio de la derecha, así como que la gente no vaya a votar porque eso deja solo al voto duro priista y con ello aseguran el triunfo, escribí en “Prosa aprisa” del jueves pasado, hace un semana.
Ese mismo día, Joaquín López Dóriga, en su columna “En Privado” y que tituló “Trabajando para el PRI”, publicó:
“En estos días se repite el llamado a no votar en las elecciones del 7 de junio, con las que se renovarán la Cámara de Diputados, nueve gubernaturas y congresos locales y presidencias municipales en 17 estados. Nunca se había visto una intermedia de esta magnitud.
Si bien es cierto que en la presidencial de 2012 se escucharon voces y se registró un minúsculo movimiento para no votar o votar en blanco, que es lo mismo, ahora han subido el tono, aunque disminuido la extensión, de no a las elecciones, voz de guerra que promueve el vocero de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, para lo que cuentan con el respaldo de sus compañeros y de la Ceteg que hasta el martes tuvieron en su poder siete de las ocho oficinas del Instituto Nacional Electoral.
La bandera llegó a Oaxaca, donde la sección 22 está considerando si va a permitir que haya o no elecciones.
Sobre esto, ayer me decía Roy Campos que los que llaman a no votar son los que no pueden ganar unas elecciones, a los que no les interesa el proceso, los iluminados y los no demócratas.
Pero me hacía notar algo que aquí ya había apuntado: la indiferencia, vía el silencio, de los partidos políticos, que deberían ser los más interesados en que la gente salga a votar.
Y es que los llamados a no votar es hacerle el trabajo al PRI, y me explico: solo los escuchan, y a veces acatan, los jóvenes sin partido o de izquierda, los decepcionados de gobiernos, partidos y política y los integrantes de los grupos sociales, con lo que quien pierde más votos es la izquierda y enseguida el PAN, no el PRI, que mantiene sin movimiento su llamado voto duro, voto corporativo, dándole mayorías que de otro modo no tendría o serían muy estrechas.
Andrés Manuel López Obrador, que le entiende a esto, no sólo ha rechazado esa estrategia, sino que ha repetido su llamado a votar, sabedor de que sólo así puede avanzar su proyecto y contener al PRI.
Por lo demás, he visto, sí, al INE convocando a sufragar el 7 de junio, pero no a los partidos políticos en bloque, como si el voto no les interesara o no estuviera en su prioridad”.
Sobre el mismo tema, la Arquidiócesis de México rechazó que el abstencionismo y la anulación del voto sirvan de algo en los comicios de este 7 de junio, se publicó el domingo. En su editorial publicado en el semanario religioso Desde la Fe, la Iglesia dijo que México necesita recuperar la confianza en sus instituciones afectadas por la falta de oficio político de sus gobernantes así como por la corrupción imperante.
Joaquín y Roy Campos han explicado con mayor detalle lo que apunté, y hay coincidencia: no ir a votar es ir a votar por el PRI y, por lo tanto, para que siga el mismo estado de cosas, o bien, como en El Gatopardo, para que haya cambios para que nada cambie.
Es fama, pero además porque es cierto, que las llamadas elecciones intermedias, esto es, unos comicios como los que tendremos el próximo 7 de junio, cuando no se elige al Presidente, se caracterizan por un alto grado de abstencionismo ciudadano. Pero a ese desinterés, el propio PRI, por ser el partido mayoritario y con un gran voto duro, esto es, cautivo y manipulable, y los propios gobiernos tricolores han venido contribuyendo a alentarlo más porque les conviene: un voto libre, independiente que no se emita es una amenaza menos para su permanencia en el poder y una posibilidad real de que se imponga y triunfe el voto llamado voto duro tricolor.
Al menos en Xalapa he leído que uno que otro actor político que se dice opositor, o demócrata, o independiente, ha venido llamando a no votar haciéndole juego a quienes desde el poder priista eso es precisamente lo que pretenden: que la gente no vaya a sufragar para asegurar así más el triunfo de sus candidatos.
Estamos a poco menos de dos meses y medio de las elecciones y creo que es tiempo suficiente para que los propios ciudadanos cobren conciencia de la importancia de su voto y de la trascendencia de que vayan a las urnas y elijan libremente si de veras quieren representantes populares que representen sus intereses.
La verdad es que el PRI ya lleva bastante ventaja con sus candidatos desde el momento mismo en que logró –u obligó– convencer a quienes pretendían participar por la oposición con grandes posibilidades de éxito a que renunciaran a su pretensión, incluso hasta a su partido, a cambio de una atractiva suma en efectivo, una concesión de placas de taxi, una “beca” para el hijo, la hija, un permiso y concesión para algún negocio o empresa, la promesa de una notaría, de un cargo público, etcétera, que al poder lo que le sobran son recursos para “disuadir” incluyendo revivir alguna denuncia penal o algún proceso judicial y amenazar con hacer efectiva la correspondiente orden de aprehensión como pasó con un caso concreto de Córdoba.
Es por ello que el único equilibrio lo puede establecer el ciudadano que ejerce libremente su derecho al voto e incluso con posibilidad de triunfo real y por lo tanto de la democracia. Hay que salir todos a votar el próximo 7 de junio y hacerlo por quien más nos convenza o sea el menos malo, pero no hay que dejar la boleta en blanco.
Iniciará Gina noticiero radiofónico
Será a partir del próximo mes, una vez que termine la Semana Santa, cuando Gina Domínguez, excoordinadora de Comunicación Social del Gobierno del Estado, iniciará su empresa radiofónica, parte de todo un consorcio informativo a raíz de que compró para Veracruz la franquicia de la Agencia Mexicana de Información y Análisis, mejor conocida como Agencia Quadratín.
Tal vez lo fuerte de su nueva empresa será un noticiero de una hora diaria que conducirá la periodista Benita González Morales, quien venía haciendo lo mismo en Radio Hit, de Coatzacoalcos, hasta que emigró relativamente hace poco a Xalapa para fungir como presidenta de la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas.
En su momento, durante un largo café que me invitó para platicarme de sus proyectos e invitarme a darle algunas pláticas a su joven personal así como publicar mi columna en “plataforma nacional” (qué cosas, no me censura), Gina me comentó que ella misma dirigirá un programa de una hora aunque será de temas de interés general y que el noticiero de Benita pasará por diferentes estaciones de radio de todo el estado, de concesionarios con los que ella trabó relaciones cuando estuvo en el Gobierno del Estado (por cierto, agradezco a Telever, a Rogerio Pano, a Francisco “Paco” Martínez Lozada y a Jesús Velázquez la invitación para pasar en su espacio una cápsula matutina de comentario y análisis, aunque ya he dicho que no registro bien para la televisión).
Volviendo a Gina, ahora está terminando de adecuar instalaciones propias en la Avenida Orizaba (en realidad está convertida en una verdadera empresaria periodística). Algo que me llamó la atención es que me dijo que el suyo será un noticiero independiente y que salvo al gobernador Javier Duarte de Ochoa, al que cuidará, arriará parejo, a todos los del resto del gobierno les dará el mismo trato que a cualquier fuente informativa, esto es, que si tiene que señalarles algo lo hará sin ninguna consideración. ¡Uy!