Entre becas y aplausos al campo

El campo veracruzano no es un problema sino una solución.

Zona Centro

- 2011-03-28

Gente arremolinada formaba una larga cola y zigzagueante a la entrada del Ayuntamiento de Veracruz. El motivo: tramitar una beca para sus hijos.

Los ademanes de calor y las caras descollaban en toda la escena. Parecía una fila interminable de cabezas humanas. Alrededor de unos quinientos.

Un carro de Afiliación con el logotipo del Estado próspero recibía solicitudes de algunas personas, y resolvían las preguntas que les hacían llegar.

Un policía custodiaba la entrada. Pasando el cerco, alrededor de cincuenta personas estaban esperando su turno. Después de una hora, sólo pasaron cuatro madres de familia.

“Llevo aquí desde las cuatro” le dice una señora de rojo, morenita y regordeta a otra mientras arriba se desenvuelve el bullicio en la Sala de Cabildo.

Las entrevistas se dan, mientras abajo, el calor hace su hondonada. Unas señoras utilizan el papel del trámite como abanico, otras consumen botellas de agua para no deshidratarse.

La fila seguirá su curso hasta que el sol dejé de molestar a quienes avanzan por el beneficio económico para sus hijos.

Pero sigue siendo una cola como cuerpo de dragón que inicia desde el patio del Ayuntamiento hasta el Portal de Miranda y Lerdo.

Sala de Cabildo

Los rostros de los ex ediles observan la mesa cuadrada en medio de la Sala. El presídium se extiende por un lado. En medio, plantas y heno adornan la atmósfera.

La sala es una amalgama de madera, candelabros de cristales, rostros apacibles y amables. La atmósfera emana una mezcla de perfumes y olores que se pierden entre el bullicio.

Carolina fue recibida como siempre, con aplausos. Los presentes azotaban furtivamente las palmas para vitorearla.

Vestía una ropa oscura como de manta, su maquillaje, su pelo corto y sus zapatillas bien combinadas.

Agentes municipales, comisariados ejidales, el director de Agricultura Mario Tejeda Tejeda, cabildos, líderes agropecuarios, investigadores de la Universidad Veracruzana entre otros se dieron cita en la sala.

La razón: Toma de protesta del Consejo Municipal de Desarrollo Sustentable.

Hubo de todo en los discursos. Desde loas a la alcaldesa hasta recomendaciones para el uso del campo.

Le tocó el turno a Mario Tejeda Tejeda, director de Agricultura. Empezó refiriendo que en Veracruz, la sala de juntas está en Juan Pablo II esquina Remes.

Exhortó a los presentes a contribuir con el campo veracruzano. Es un compromiso de todos, decía.

Sentenció: El campo veracruzano no es un problema sino una solución.

Los aplausos se escucharon. Se pusieron de pie.

"Por el honor que me concede el siguiente pleno, tomo protesta para motivo del pueblo y si no que el mismo se los demande".

Terminó todo entre un bullicio ensordecedor de aplausos, flashes y olor a perfume emanado de la sala, donde los ex alcaldes observaban la conclusión de la toma de protesta.

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