* Se fue sin dinero al norte para trabajar como cortador de caña en Sinaloa, pero fue interceptado y hasta obligado a vender mariguana; ahora hasta el alcalde zoquiteco le apoyará con beca de estudio y rehabilitación de su casa
Zona Centro
- 2011-04-13
Una historia estrujante vivió un pequeño de tan solo 14 años de edad, originario de la comunidad de Cuautlapan de este municipio, quien orillado por las carencias en su casa y al ver la situación de su madre, quien es invidente, decidió hace un mes irse al norte, sin dinero, sin ayuda, en el tren, para buscar llegar a Sinaloa y trabajar como cortador de caña, sin embargo, no imaginaba todo el sufrimiento que iba a atravesar, antes de poder regresar a su casa, con su querida madre, que en realidad es su abuela.
Jonathan Vidal Delgado es su nombre, quien es huérfano de padre y fue abandonado por su madre cuando tan sólo tenía 15 días de nacido, quien el 8 de marzo se embarcó en una aventura, en la que fue hasta obligado a trasportar droga por personajes oscuros que lo interceptaron en su travesía, y en lugar de dirigirse a Sinaloa, ahora su destino sería Arizona, donde sería capturado por la migra y deportado a nuestro país.
“Me llevaron al DIF de Nogales (Sonora), y ahí me comuniqué con mi mamá; y hasta ahorita que me mandaron en avión; yo no quería ir a Estados Unidos, yo quería ir a Sinaloa al corte de caña, pero en Caborca, ahí me dieron un levantón y me hicieron llevar mariguana a la fuerza; era un cartel”, dice con lágrimas en los ojos recordando lo sucedido.
Y prosigue el relato: “a todos nos llevaban escoltados con armas, atrás y adelante; me dijeron que tenía yo que llevarla o si no me iban a matar”, y rompe una vez más en llanto y le es imposible continuar.
A un lado de él, se encuentra doña Eulogia Vidal Delgado, su abuela-madre, quien da gracias a Dios que haya regresado sano y salvo, con el apoyo de la Presidenta del DIF municipal, Sandra Lilia Mendoza de Amador, quien una vez que recibió la llamada del DIF de Nogales, Sonora, giró instrucciones para que el chico fuera recuperado y regresara a su casa, siendo la Trabajadora Social Claudia Hernández quien los esperó en el aeropuerto de la Ciudad de México para traerlo de regreso a Ixtaczoquitlán.
Cabe agregar que Mendoza de Amador, a pesar de tener pocos días de haber dado a luz una niña, fue hasta Cuautlapan para llevarle despensa y otros apoyos tanto a Jonathan como a doña Eulogia que padece diabetes; y por su parte el alcalde Francisco Amador, en el marco de la firma de convenio con autoridades del IVEA, se comprometió a darle una beca que le permita continuar sus estudios que fueron truncados cuando apenas cursaba el primer año de secundaria, además de rehabilitar la casa que habita con su mamá.