TLILAPAN: Aclara tesorero que no dejó a su suerte a persona atropellada
* “El no me ha abandonado; la gente nos tiene que grillar de todas maneras”, dice el afectado
Zona Centro
- 2011-06-11
Silvano Coyohua Namictle, de 37 años de edad, vecino del barrio de Amatitla, quien el sábado por la noche fue atropellado por el Tesorero municipal, Raúl Martínez Tiburcio, declaró a este medio, que no fue abandonado a su suerte por el funcionario municipal, ya que desde el momento del accidente se hizo cargo de los gastos médicos y hasta la fecha ha recibido total apoyo para su recuperación.
Allí, a las afueras de una humilde vivienda, este hombre que dijo dedicarse al campo, nos platicó si es verdad lo se cuenta de lo sucedido: “No, no, no, no, estoy consciente que el me está echando la mano, el no se niega a apoyar; el no me ha abandonado está aquí presente; ya sabes que la gente nos tiene que grillar de todas maneras”.
Su esposa, Felicitas Calihua, presente también durante la entrevista remarcó: “no se escapó, ahí estaba siempre, lo fue a ayudar y pagó todo allá”.
El “desangrado”, quien si mostraba algunos golpes de ese día pero que estaba lo suficientemente lúcido –y en pie- como para declarar la verdad de lo ocurrido, refutó lo que se ha dicho y saludó al tesorero, quien estaba presente.
Asimismo negó que el accidente se hubiese propiciado por estado de ebriedad del tesorero Raúl Martínez, ya que iba en el auto acompañado de su familia.
Ante esto, Raúl Martínez expresó al respecto, que estas acusaciones de que fue objeto, tienen tinte político: “pues más que nada, como soy figura política en este momento, hay personas que buscan desprestigiar y buscar la manera de echar abajo todo el trabajo que está realizando uno como funcionario público. Decían que venía borracho, pero no, pues traía a mi familia, a mi esposa y a mi hijo, y venía consciente”.
Reveló que fue Coyohua Namictle, el que estaba en estado inconveniente, por lo que, aunque quiso esquivarlo con su vehículo chevy azul, no fue posible, y lo atropelló, aunque el golpe no fue tan aparatoso como se presume, sin embargo la familia del tesorero si se asustó por la situación, pero él en lugar de huir como se le acusa falsamente, estacionó su vehículo para auxiliarle y llamó de inmediato una ambulancia para que lo atendieran, estando con el en todo momento, hasta saber que estaba bien y no presentaba ninguna fractura.
“Como personas debemos ayudarnos de una manera o de otra, y lo que pueda hacer económicamente, estoy a su servicio; por eso cubrí todos los gastos médicos y de todo lo demás lo atendí. Además llevó 5 años sin tomar y en el pueblo nadie puede decir que lo hago; son acusaciones muy graves que buscan desprestigiar a una persona, pero las cosas son muy diferentes, y la verdad siempre sale a la luz”, concluyó Raúl Martínez.