CÓRDOBA: Ganado con brucelosis y tuberculosis en la zona

La presencia de brucelosis y tuberculosis ha provocado que decenas de cabezas de ganado sean sacrificadas

Zona Centro

- 2011-06-17

La presencia de brucelosis y tuberculosis ha provocado que decenas de cabezas de ganado sean sacrificadas y con ello afecte la producción de leche en más de un 90 por ciento, informó el presidente de la Asociaciones Ganadera Local en Córdoba y la región, Fernando Buganza Salmerón.

Los 94 integrantes de esta agrupación han solicitado el apoyo del titular de la Sedarpa, Tomás Carrillo Sánchez, para que se redoblen las acciones de vigilancia fitosanitaria hacia el ganado que ingresa a Veracruz.

Expuso que en otras partes del país no se monitorean las condiciones de salud de los animales, en especifico enfermedades como brucela y tuberculosis, y destacó que en menos de dos meses se han sacrificado 60 cabezas de ganado, esto ha complicado la producción lechera en la zona, por lo que el lácteo que se obtiene no abarca grandes mercados, sólo particulares quienes se dedican a la producción de queso y yogurt.

Fernando Buganza Salmerón señaló que para acaparar grandes mercados deben de obtener una leche certificada, y en este sentido la Asociación Ganadera Local está reorganizándose, a fin de gestionar apoyos ante la Sedarpa y poder despegar los proyectos relacionados con el lácteo que se produce en esta ciudad.

Recordó que existe un proyecto con la empresa Nestlé, la cual el año pasado ubicó un tanque recolector pero por los problemas de salud entre los animales se dejó de captar, y esto se debe a que este tipo de industrias son exigentes en la calidad de los productos, lo que desafortunadamente no se ha logrado en ciudades como Córdoba.

Del mismo modo, el presidente de los productores de leche en esta zona informó que el precio del lácteo por mayoreo se mantiene en 5.50 y menudeo entre 9 y 10 pesos, el costo es bueno, pero al menos a Córdoba entran más de 30 mil litros de leche de forma diaria, la cual proviene de municipios como La Tinaja, Tlalixcoyan, Tierra Blanca y Tres Valles, aunque no son confiables por las enfermedades antes mencionadas.

Finalmente, indicó que este sector se ha visto severamente afectado por el cambio climático, la producción de leche se ha venido abajo, los intensos calores acabaron con los campos, lo cual se espera mejore en esta temporada de lluvias que apenas inicia.

Sospechosa la calidad de carne en los rastros: Jaime Crivelli

Sofía Dorantes Chávez

"Mientras no se cumpla el compromiso que hicieron los dos municipios (tanto Córdoba como Cuitláhuac) de cerrar los mataderos municipales, la gente de la región seguirá consumiendo carne de sospechosa calidad", señala Jaime Crivelli,

presidente de la Unión Nacional de Avicultores (UNA) y directivo del Rastro TIF en Cuitláhuac, mientras que el administrador del rastro municipal en Córdoba, Reynaldo Mendoza Vázquez, asegura que la calidad de la carne que sale del matadero a su cargo cuenta con calidad garantizada.

En entrevista por separado, Jaime Crivelli dijo que en los Rastros Tipo Inspección Federal de las reses que se sacrifican se toman muestras rutinarias para mandar a analizar a la Secretaría de Salud, porque tiene un programa de detección de Clembuterol, entre otras enfermedades.

Al respecto, señaló que "los carniceros no aceptan los decomisos que se les tienen que hacer de las partes que no son aptas para consumo humano, como vísceras o cualquier parte defectuosa de la carne, además de que en ocasiones se tiene que decomisar todo y eso no les gusta a los ganaderos. Según ellos les representa pérdidas, pero no les importa la seguridad alimentaria".

Por ello, dijo que "la matanza en los rastros municipales aumenta el riesgo de consumo de carne contaminada". Ya que señala que "en los rastros municipales no tienen un control, no sabemos si tienen o no, porque no se llevan a cabo las inspecciones rutinarias como en un rastro TIF que está obligado en cumplir con el proceso".

Los ganaderos foráneos son quienes están aprovechando los servicios de matanza de reses del rastro TIF en Cuitláhuac, más que la gente de la región de Córdoba, "la que no está llevando a sacrificar a los animales porque se quejan de que se les decomisan partes que no son aptas para el consumo humano y los carniceros quieren que se les entregue toda la carne aunque no sea apta".

Es por ello que el rastro TIF está procesando más animales que se van al Estado de México, Distrito Federal, Coahuila y Puebla, tanto reses como porcinos, porque en la región los carniceros no quieren matar a su ganado en el rastro certificado ya que se resisten a cumplir con la normativa.

"Mientras no se cumpla el compromiso que hicieron los dos municipios, tanto Córdoba como Cuitláhuac de cerrar los mataderos municipales, la gente de la región seguirá consumiendo carne de sospechosa calidad".

Por su parte, Reynaldo Mendoza Vázquez, administrador del rastro municipal, dijo que la calidad de la carne que consumen los cordobeses está garantizada, al señalar que al estar en funcionamiento el rastro municipal se tiene un control del producto que de ahí sale, además de contar de manera permanente con cuatro médicos veterinarios, dos de parte de Sagarpa y dos de parte del Ayuntamiento, distribuidos equitativamente en el área de bovinos y porcinos.

"Obviamente capacitados para detectar clembuterol, tuberculosis, cisticercosis, salmonella, parasitosis", aseguró Mendoza Vázquez, quien al cuestionarle cómo hacen las pruebas dijo que de manera física, "ellos tienen técnicas, les revisan glándulas, la lengua, los pulmones a base de tacto, a cada res que ingrese, una por una".

Desde que el animal está en el corral dijo que se revisa que no tengan temperatura, que no tiemble, que no esté mareado, en caso de detectar un caso sospechoso de enfermedad indicó que lo aíslan y en caso de que la carne esté contaminada aseguró que se decomisa y se destruye, "no se deja salir esa carne", señaló el administrador del rastro. También dijo que "cada mes personal de la Jurisdicción Sanitaria acude al rastro a realizar muestreo, el cual mandan al laboratorio".

Entre 25 a 40 reses y de 40 a 70 cerdos se sacrifican diariamente en el rastro municipal de Córdoba, todos provenientes de la región centro del estado, desde Tierra Blanca, Paso del Macho, Coscomatepec, Tlalixcoyan, Piedras Negras, entre otros lugares. Por res cobran 124 pesos y por cerdo cobran 42 pesos por el servicio de sacrificio.

En comparación con el rastro TIF, se cobra por porcino 120 pesos y por vacuno 300 pesos, cada res, lo cual incluye el enfriamiento en las cámaras de refrigeración y todo el proceso que requiere cada canal.

Aunque el rastro tiene capacidad para sacrificar 150 reses y 300 cerdos diarios, ésta no se está cumpliendo porque los carniceros de la región y los introductores, "prefieren ir al mugrero de los rastro municipales, que se les contamina la carne, no tienen buena sanidad y no tienen inspección, por ello les dan los hígados contaminados, las tripas o lo que sea decomisable, no lo detienen, venden carne contaminada", señaló Jaime Crivelli.

Abundó al decir que la falta de compromiso de las autoridades de cerrar los rastros municipales, va contra los intereses de la Federación, la cual está apoyando a los ganaderos con recursos económicos para que sacrifiquen el ganado en rastros TIF para garantizar la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos (alto que se ingiera y no haga daño).

Por su parte, Reynaldo Mendoza Vázquez administrador del rastro municipal, finalizó diciendo que se garantiza la calidad de la carne que sale del centro a su cargo, pero señaló que en Córdoba abunda la matanza clandestina, "se da en colonias y zona rural, ya que no acuden al rastro porque si tienen animales enfermos la carne se decomisa para que no salga a la venta y ellos al hacer los sacrificios en su casa, venden los animales sin importar que este dañada la carne, pues no cuentan con ningún cerco sanitario".

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