EL ADIOS PARA ARELLANO URBINA

2013-03-20

Después de más de 10 años de vida laboral en Petróleos Mexicanos (PEMEX) algo debió de aprender Francisco Arturo Arellano Urbina, y no precisamente a hacer negocios al amparo de su encomienda en PEMEX-Petroquímica (PPQ), pues su inicio resulto desastroso con pérdidas millonarias, derivado de su ignorancia e imprudencia.
Procedente de la Iniciativa Privada, de la empresa Negromex, a invitación de su amigo, Rafael Beverido Lomeli, flamante director de PEMEX-Petroquímica, otro autentico ignorante, llego en el año 2000, para ocupar la gerencia del Complejo Petroquímico La Cangrejera, en sustitución de Armando Rendón Gómez.
PRIMER TROPEZÓN CON EL STPRM
Ufanándose de maestrías y doctorados, Arellano Urbina consideró que aquí venía a descubrir el “hilo negro”, con un trabajo de puertas abiertas con los petroleros, pero desafortunadamente empezó con el píe izquierdo con la relación obrero-patronal, pretendiendo imponer un nuevo horario de labores, para modificar la hora de entrada.
Desde ahí mostraba su total ignorancia, pues el servicio del transporte y los horarios de entradas y salidas, hasta los roles de guardias, esta supeditado a una relación contractual, y no es una cuestión de ocurrencias, ni de la empresa, ni del sindicato, de ahí vino la primera desavenencia con Ramón Hernández Toledo, líder de la Sección 11.
Y hasta la fecha, no existe ni entendimiento, ni buena relación entre Hernández Toledo y Arellano Urbina, quien últimamente pasó a la subdirección de PEMEX-Petroquímica, a los eventos que realiza la empresa y que invita el funcionario de PEMEX, resulta obvio que los desdeña el líder petrolero, y prefiere enviar a sus representantes.
Ese fue el primer choque, pretendía cambiar el horario de entrada para las 07:00 horas, sin considerar que existe horario mixto por cuestiones de la producción en el complejo La Cangrejera, además de trastocar con el horario del personal administrativo, así empezó a demostrar su completa y absoluta ignorancia.
Obviamente, Arellano Urbina al parecer quedo totalmente sorprendido y deslumbrado de la grandeza del Complejo La Cangrejera (el más grande de Latinoamérica), pues venía de Negromex, que en nada se le compara, pero pensó que venía en plan “conquistador”, y tristemente resulto que ignoraba todo.
PERDIDAS MILLONARIA POR SU IGNORANCIA
Algo que resulta totalmente infantil, producto de la ignorancia e imprudencia, es el garrafal error que cometió con el dedo índice, resulta que por andar de “curioso” apretó un botón, sin preguntar, provocando un flamazo al momento de entrar en operación un horno, mismo que causo graves quemaduras a un trabajador, y afecto el sistema de arranque.
En la planta de Estireno, durante una inspección, como un “chamaco imberbe” Arellano Urbina accionó un botón de encendido, suscitándose en forma inmediata el flamazo en el horno, antes había dicho: “para que sirve este botón” y que lo aprieta sin pensarlo, este incidente le ocasionó a Petróleos Mexicanos una buena millonada por daños.
Afortunadamente la empresa ABB, con tecnología de punta, aplicó un dispositivo de seguridad en la planta, lo que evitó una reacción en cadena, de lo contrario, la explosión habría dejado un saldo funesto, no solo en la industria, sino en las inmediaciones, algo que naturalmente desconoce Arellano Urbina.
Y lo peor, después intento buscar culpables, al grado de acusar al representante de la empresa ABB, de supuestas fallas de origen en el sistema, cuando esta persona, hizo una amplia explicación del dispositivo de seguridad que de forma inmediata detecta la falla y origen, y todo inculpaba a Arellano Urbina.
El daño patrimonial a Petróleos Mexicanos resulto millonario, que obviamente no pago Arellano Urbina, y que tampoco fue motivo de una investigación y sanción, para encubrir y olvidar ese penoso incidente, su amigo, Rafael Beverido Lomeli, lo sacó de ahí, lo premio con la subdirección de mantenimiento de PEMEX-Petroquímica.
Hace aproximadamente tres años, Salvador Pla Padilla, jefe de la planta de Estireno, con autorización de Arellano Urbina se ausento de sus labores, para retornar al otro día más fresco, en ese lapso –de su ausencia-, ocurre otro incidente en un horno, entonces fabrican todo para inculparlo, siendo que todo ocurrió por la ignorancia de su gente.
Actualmente existe en la junta laboral un expediente de la demanda que interpuso Salvador Pla, para exigir su reinstalación, salarios caídos y demás prestaciones accesorias, mientras que los verdaderos culpables, la gente de Arellano Urbina sigue laborando impunemente y como siempre cometiendo innumerables errores.
Conforme al registro de la bitácora, ahí se detalla el informe de los accidentes, en uno de esos incidentes, arrancaron la hoja para borrar toda evidencia, ordenado por Arellano Urbina, de esto empezara a surgir otras historias documentadas para que intervenga la Contraloría Superior de la Federación, como daño patrimonial la nación.
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