Mientras el rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar Sánchez percibe un salario de 150 mil pesos brutos mensuales, de acuerdo a reportes de marzo de 2026, al igual que altos mandos de funcionarios de la máxima casa de estudios que reciben enumeraciones superiores a funcionarios públicos de alto nivel en una austeridad engañosa., lo que no sucede con académicos, investigadores y trabajadores que en algunos casos no perciben ni el salario mínimo.
Está el caso de la doctora en educación de la Universidad Veracruzana, María García Araujo, de formación básica general, donde ha laborado 24, de 28 años como académica en 8 programas educativos, atendiendo a 11 grupos de estudiantes, cerca de 500 alumnos en lectura y escritura de textos académicos.
En entrevista, nos narra que la máxima casa de estudios se niega a pagarle 180 horas de clases frente a grupo., sin embargo, el rector, de la UV y autoridades universitarias y el propio sindicato, no le resuelven el pago de su labor académica que ya ha devengado en el aula.
Desde el 10 y 15 de octubre de 2025, envió a las autoridades universitarias oficios para su intervención quien tenía la responsabilidad administrativa y académica de pagarle sus 180 horas es la doctora María del Carmen Sánchez Zamudio, directora de la dirección general del área básica, que no alimenta el sistema de productividad y en un documento del 13 de octubre de 2025, ella informa que no va a alimentar el sistema y no la va a evaluar, violentando la convocatoria que emite la UV, donde la académica María García Araujo, cumplió como maestra y no fue evaluada, violentando sus derechos laborales.
“He agotado todas las instancias para que me atiendan, el rector Martín Aguilar Sánchez está enterado desde el 10 de octubre de 2025, pese que ha tenido copia de todos mis documentos ha guardado silencio extraordinario absoluto, es como si patearan el bote y nadie se hiciera responsable de apoyar la gestión de un pago que por derecho corresponde toda vez que habían violentado mis derechos laborales, sin darme oportunidad de apelar al proceso y de revisar el proceso del programa de estímulos a la productividad , porque ni tan siquiera aparezco en la base de datos ni siquiera fui evaluada”.
¿Estamos ante un rector de la UV, que no ve ni escucha a los académicos y a la comunidad universitaria?
“Estamos en un contexto que yo no pedí y no genere de lentitud de los trámites, lo que ha habido es una distancia una fase de no ver, no escuchar, como dijera Mariano Azuela, en su obra “los de abajo”, no ven no escuchan no sienten, probablemente a quien más le aprieta el zapato es en el pie donde sentirán dolor. He esperado 6 meses desde octubre que fue cuando uno emitio su primer reclamo y hasta el día de hoy no hay definida fecha de pago, pese a que hubo intervención del sindicato.
“Entre el FESAPAUV estatal y rectoría, hoy día, mi caso sigue en la mesa no ha sido resuelto, probablemente hay una necesidad no solo de empatía, sino de que el zapato moleste y la necesidad de empatía, de un rector que no sólo a los de abajo no nos ve, sino que además no nos genera a los profesores, no libera plazas, a profesores de tiempo completo al área básica, quienes ni siquiera tenemos condiciones de vida digna”.
Como profesora con casi 3 décadas de trabajar en la universidad veracruzana y haber trabajado toda una vida en el área básica ser profesora por asignatura ha implicado ganar por hora 136 pesos, con 29 centavos. “Estoy segura que el rector no tiene ninguna dificultad en que su quincena se vea reflejada correspondientemente porque él seguramente pensaría dos veces otorgarle de regalo 180 horas a la Universidad Veracruzana., mi trabajo costo, no es regalado, no lo estoy mendingando es un principio de derecho devengar mi trabajo”
“No sólo fueron violentados mis derechos de vivir con el beneficio económico durante un bienio de productividad académica, sino que, cuando yo hago el reclamo de mi pago, ella argumenta que no me paga porque soy profesora de asignatura, es decir soy una profesora. Pero eso lo dice después de que uno ya había cumplido con la obra determinada verbalizada”.
La doctora en Educación María García Araujo, hizo un llamado a la gobernadora Roció Nhale García, para solicitar su intervención para recibir su pago, ante el rector Martín Aguilar Sánchez y las autoridades universitarias, en un ejercicio de ver y saber, que además “nuestra Universidad Veracruzana, no tan sólo vive en una crisis, no nos escuchan, no hay capacidad de escucha atenta”.