De prioridades a prioridades

Arturo Reyes Isidoro

Prosa Aprisa

2013-12-12

Informó ayer el corresponsal del portal informativo alcalorpolitico.com en Minatitlán, Rafael Meléndez, que a más de un mes de los destrozos que dejaron las lluvias por el paso de los frentes fríos 12 y 13, el tramo Las Matas de la carretera Minatitlán-Coatzacoalcos continúa intransitable.
Aprovechando el fin de semana “largo” de noviembre (entre el 16 y el 18) estuve en Coatzacoalcos y pude escuchar allá la preocupación de representantes de sectores por esa situación, así como la crítica porque en lugar de reparar esos daños y atender otros problemas urgentes se ha decidido en cambio gastar millones y millones de pesos en el Festival Internacional de la Salsa, del que se despojó a la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Sobre este último tema, en plan realista el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) de Coatzacoalcos, Alberto Hachmeister Botas, declaró que la ciudad apenas tiene 2,500 habitaciones contra las 14,000 que hay en la zona conurbada, por lo que el festejo los rebasará.
El líder empresarial reconoció que el antiguo Puerto México no cuenta con la infraestructura similar a la del puerto de Veracruz, por lo que esperan que el festival pueda ser “adecuado” a las posibilidades locales, según una nota de la colega Sayda Chinas publicada el sábado 23 en La Jornada Veracruz. Pero el festival es o no es, es decir, si se adecua entonces será otra cosa menos el Festival Internacional que hasta este año todavía se celebró en Boca del Río.
Hace más de 20 años, el académico y periodista Froylán López Narváez, quien hoy publica en el diario Reforma, acuñó una frase que forma parte ya del acervo musical de México: “La rumba es cultura”, que hoy se podría parafrasear diciendo también que la salsa es cultura.
En el estado, la cultura de la salsa está en la zona conurbada, en sus habitantes; es más, al puerto de Veracruz lo unen lazos históricos con esa manifestación cultural, con músicos y cantantes, con grupos y orquestas, con promotores lo mismo de Nueva York que de Miami, de Puerto Rico que de Colombia, de Venezuela que de Cuba, de Panamá que de República Dominicana.
En lugar del Festival de Salsa, los vecinos de aquel puerto del sur del estado quisieran que se destinaran recursos para que de una vez por todas se concluya el túnel del río Coatzacoalcos y el tiradero que se tiene dejara de causar las molestias que causa, y que se reparara la carretera Coatzacoalcos-Minatitlán, cuyos destrozos causan pérdidas económicas a todos los sectores.
En realidad, creo que les asiste la razón. Lo prioritario es lo prioritario, válgase Perogrullo.
Boca, vaca que ya no da leche… para el PRI
Viéndolo fríamente, más allá de los enconos personales entre los protagonistas, en realidad podría decirse que a estas alturas Boca del Río se convirtió para el priismo en una vaca que no da leche, ni la dará en el corto y mediano plazos.
Más que otra cosa, a eso se debería la decisión política, por más que se diga que es económica y social, que llevó a anunciar que Coatzacoalcos será sede del Festival Internacional de la Salsa en 2014. Se podría entender también que el Gobierno del estado decidió dejar de invertirle capital político “bueno” al “malo”.
El de Boca comenzó a celebrarse a partir de 2011, según para promover la zona conurbada, lo cual en parte fue cierto, pero entonces se ofreció institucionalizarlo, es decir, dejarlo como una cosa establecida, y de ahí la queja, la molestia, la inconformidad que hay ahora en especial entre los prestadores de servicios turísticos.
Inicialmente, en el fondo, buscaba fortalecer al priismo en el municipio pues en 2011 estaba en puerta una elección municipal y local, y en 2012 vendría la presidencial y federal, y en 2013 de nuevo una municipal y local. La más significativa, la presidencial la perdió el priismo, ahora también la municipal.
Se creó, pues, como un mecanismo priista para lograr el clientelismo político con el propósito de rescatar los poderes municipales boqueños en manos de los panistas en los últimos años. Boca del Río, siendo un municipio relativamente joven, ha tenido un crecimiento exponencial impresionante a partir de que el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios empezó a apoyarlo y su sucesor Dante Delgado Rannauro continuó con la tarea y sentó las bases para su gran despegue.
En Boca está el máximo escenario político y económico con que cuenta el estado, el centro de convenciones del World Trade Center (que construyó Dante); en los últimos años todo el crecimiento hotelero de cinco, cuatro y tres estrellas se ha dado en ese municipio, ahí están los mejores y más grandes hoteles de Veracruz; tiene las más grandes plazas comerciales; cuenta con una gran variedad de restaurantes también de primer nivel, los mejores del estado; todo el crecimiento comercial también se desplazó hacia ese municipio. En fin, es la joya de la corona más codiciada de todo Veracruz, si bien el puerto jarocho y Xalapa son verdaderos referentes, aunque en parte más por tradición histórica.
Pero dos hechos le vinieron a descomponer el escenario al priismo que de siempre detentó el poder municipal: la mala actuación de sus autoridades municipales y la llegada al municipio, como vecinos, de la familia Yunes Linares-Márquez, que de priista pasó a panista y se convirtió en un grupo de poder prácticamente invencible hasta ahora.
Aunque con alternancias, el priismo no puede rescatar totalmente y con pleno dominio Boca del Río. Le han invertido todo el dinero disponible, han inventado todo lo que les podría redituar políticamente y nada. Los tradicionales grupos políticos tricolores han dado muestra de incapacidad para dar resultados positivos, que han hecho perder la esperanza en ellos y se ha tenido que improvisar a actores emergentes como el empresario Sergio Pazos Navarrete en el pasado proceso municipal, pero nada da resultados.
Entonces, se puede pensar, ¿para qué continuar invirtiéndole?, pues además si el joven alcalde panista Miguel Ángel Yunes Márquez hace bien las cosas, transparenta su administración, realiza obra pública con sentido social y no de relumbrón, atiende a los colonos, rinde cuentas a la ciudadanía, etc., va a ser difícil ganarle al PAN en el municipio en las elecciones de 2015 cuando habrá renovación de la Cámara de Diputados federal y en 2016 cuando se renovará la gubernatura.
El Festival Internacional de la Salsa en Boca del Río dejó de tener sentido ya para el priismo; mantenerlo con recursos oficiales es como abonar a la causa panista y, peor, ¡horror!, a favor de la imagen de los Yunes Linares-Márquez. Boca, por ahora y quién sabe por cuánto tiempo más, se convirtió en una vaca que ya no da leche… para los tricolores.
La pérdida será doble si el festival no tiene el mismo éxito en Coatzacoalcos, donde habrá fiesta millonaria aunque la carretera esté destrozada. ¿Quién fija las prioridades?