LA FUNESTA NOTICIA A MARIO DELFÍN

Pasillos del Poder César Augusto Vázquez Chagoya www.enlaceveracruz212.com.mx vazquezchagoya@prodigy.net.mx 25 de JULIO de 2013

César Augusto Vázquez Chagoya

Pasillos del Poder

2013-07-25

A través de los noticieros televisivos empezamos a ver este miércoles 24 de julio, el desastre del descarrilamiento de un tren de alta velocidad cerca de Santiago de Compostela, en el territorio del gobierno autónomo de Galicia, en España. Nos dormimos con la muerte de 69 personas y 142 heridos.

Por la mañana de este jueves 25 de julio, la noticia corrió como reguero de pólvora en el estado de Veracruz: había fallecido una mexicana en el accidente de España; era veracruzana e hija de nuestro amigo Mario Delfín Domínguez, ex alcalde del cuenqueño, bello pueblo de Acula y actualmente director de la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI).

Yolanda Delfín Ortega falleció cerca de uno de los centros más importantes del catolicismo. A pesar de lo que pueda decir en condolencia el gobernador Javier Duarte de Ochoa y su esposa Karime Macías de Duarte, así como los numerosos amigos del matrimonio de Mario Delfín Domínguez y Yolanda Ortega Avendaño, no hay peor dolor que perder a un hijo.

No sabemos los humanos la cura al dolor. Sólo queda el consuelo mutuo en la intimidad. Los recuerdos se van agolpando en la mente desde que nació Yolanda, creció, su primer día de clases, su desarrollo profesional y la noticia de intercambio a España.

Quisieran regresar el tiempo y no facilitarle las cosas a que fuera a perseguir su sueño donde encontraría su muerte.

El estado de Veracruz está a miles de kilómetros de España. Nos separa el gran océano Atlántico y cuando se muere un ser querido tan cercano, a los humanos nos entra una desesperación por llegar y no pocos han muerto en el intento a pesar de las voces que aconsejan que no se vaya tan aprisa si el familiar ya está muerto.

Desconocemos si Mario y su esposa viajen por su hija a España o la esperen en Xalapa o Acula, después que hagan los tramites la Secretaría de Relaciones Exteriores para trasladar los restos de Yolanda, pero lo único cierto es que en las funerarias y sus casas no hay velorio, sólo dolor de todos sus familiares.

No sabemos si el matrimonio y sus familiares, a pesar de su dolor, tengan fuerzas para odiar al que con su imprudencia causó la muerte de Yolanda. El conductor del tren Francisco José Garzón Amo, en vez de tomar la curva a 80 kilómetros por hora, lo hizo a 200 kilómetros.

Vive el causante de la muerte hasta el momento de 80 personas. No lo puedo llamar accidente, cuando es claro que fue una negligencia humana.

Tal vez la familia de mi amigo Mario no tengan rabia, pero sí muchos que lo conocemos. Mario y su esposa no se merecían este dolor. Es un buen hombre en todo el sentido de la palabra. Lo conocí en circunstancias no fáciles para el estado de Veracruz y los periodistas.

Mario tiene una vida rara entre ser político y policía. Antes de ser alcalde en el 2000 de Acula, ya trabajaba para el Poder Judicial y la Procuraduría General de Justicia en el estado. En el mes de abril del 2005, mataron al director de “La Opinión de Poza Rica”, Raúl Gibb Guerrero, y funcionarios del C4 perseguían y amenazaban al periodista Antonio Contreras, encargado de la policiaca en el diario “Seis En Punto” de mi amigo Mario Chama.

Se efectuaron manifestaciones en Xalapa pidiendo justicia. El procurador en ese tiempo, Emeterio López Márquez, se reunió con periodistas en el café “La Parroquia” donde ya se concretizó la petición de crear la Comisión de Protección a Periodistas nombrada por la legislatura.

Hubo más agresiones a periodistas en el estado. Siguieron las manifestaciones y al pie de la guerra respetuosa: Carlos Jesús Rodríguez, Mario Chama, Alberto García Morales, el querido Beto Gato, etc. Que me disculpen por no mencionar a tantos, pero no acabaríamos nunca.

Por fin el 26 de noviembre del 2005, el gobernador Fidel Herrera Beltrán expide un decreto creando la Fiscalía Especializada en Delitos en contra de los Periodistas en Ejercicio de su Profesión.

El procurador Emeterio López Márquez, para darle forma al decreto, le da la encomienda al fiscal especializado en Delitos Electorales, Mario Delfín Domínguez, quien puso a disposición de los periodistas su teléfono las 24 horas del día.

Cómo nos ayudó Mario, porque los principales agresores eran empleados o miembros de los 212 ayuntamientos. Nos dejó en el 2008 al ser nombrado subprocurador en la zona norte y el gobernador Herrera Beltrán creara la Comisión Estatal de Protección a los Periodistas que dirigió nuestro amigo ya fallecido Gerardo Perdomo Bueno.

Cuando Mario fue nombrado director de la AVI el 27 de septiembre del 2012, en lo personal me dio mucho gusto, porque lo conozco y sé de su calidad humana.

Como ya casi no lo veo por sus ocupaciones, en estos momentos no hay palabras ni para Mario, ni su esposa y familiares. Siempre se dice “Consuelo, hermano”, pero no lo hay cuando se muere un hijo.